¿Cómo te enteras de una fuga de datos?
Muchas veces no la detecta la propia empresa, sino un tercero: un cliente que recibe un phishing con datos reales de su pedido, un investigador, un periodista, una publicación en un sitio de filtraciones o un correo de extorsión. El origen condiciona la primera comprobación.
| Origen | Ejemplo | Primera comprobación |
|---|---|---|
| Configuración expuesta | Almacenamiento en la nube público o base de datos sin contraseña | Permisos y registros de acceso del recurso |
| Ataque con exfiltración | Robo de datos antes de un ransomware | Tráfico saliente, herramientas de sincronización, cuentas usadas |
| Proveedor | Datos tuyos en los sistemas de un tercero | Qué compartías con él y quién es tu contacto de seguridad |
| Persona interna | Alguien copia información antes de irse | Descargas masivas, USB, envíos al correo personal |
| Error humano | Envío al destinatario equivocado o enlace público | Registro del envío y quién pudo abrirlo |
| Cuenta SaaS comprometida | Acceso con credenciales robadas al CRM o al almacenamiento | Inicios de sesión y exportaciones recientes |
¿Cómo confirmar si la filtración es real?
- Consigue una muestra y compárala con tus sistemas: campos, formato, identificadores internos y fecha del registro más reciente, que indica cuándo se extrajeron los datos.
- Comprueba si es una recopilación de filtraciones antiguas. Pasa a menudo con las supuestas megafiltraciones.
- Si la reivindica un grupo de ransomware, analiza la muestra que publica y la cronología con tus propios registros.
- No descargues grandes volcados desde sitios criminales en equipos corporativos. Hazlo con especialistas en un entorno aislado y consulta con tu asesoría jurídica antes de manipular datos publicados por terceros.
- Guarda los correos de extorsión como evidencia y no respondas.
¿Qué hacer en las primeras horas para contener la fuga?
- Corta la vía de salida: retira el acceso público, revoca enlaces compartidos, deshabilita las cuentas implicadas y bloquea los destinos de exfiltración.
- Preserva evidencias antes de cambiar configuraciones: capturas de permisos, registros de acceso y copias de los logs que rotan, porque algunos servicios en la nube los conservan poco tiempo.
- Rota cualquier secreto que aparezca en los datos expuestos: contraseñas, tokens de API y credenciales de acceso a la nube. Los atacantes los prueban muy rápido.
- Forma un equipo con seguridad, sistemas, dirección, asesoría jurídica y comunicación, con una persona al mando.
- Abre un registro cronológico de hallazgos y decisiones desde el primer minuto.
¿Cómo investigar el alcance: qué datos, de quién y desde cuándo?
El alcance decide todo lo demás: a quién avisar, qué riesgo corren las personas afectadas y qué medidas necesitas. Estas son las preguntas que tienes que poder contestar:
- Qué tipos de datos: identificativos, de contacto, financieros, credenciales, salud, documentos internos o propiedad intelectual.
- De quién: clientes, empleados o proveedores, y cuántos registros únicos.
- Ventana temporal: desde cuándo estaba accesible y cuándo se extrajo.
- Si hubo acceso efectivo o solo exposición.
- Por dónde salió y si esa vía sigue abierta.
Para reconstruir la salida, cruza varias fuentes: los registros de acceso del almacenamiento en la nube, la auditoría de las aplicaciones SaaS (exportaciones del CRM o descargas masivas), el volumen de tráfico saliente en el firewall o el proxy y, en los equipos, el uso de herramientas de compresión como 7-Zip o WinRAR y de sincronización como Rclone justo antes de grandes subidas. La guía #StopRansomware de CISA incluye Rclone entre las herramientas de exfiltración habituales.
¿Cómo comunicar una fuga de datos?
Antes de comunicar nada fuera, consulta con tu asesoría jurídica las obligaciones que puedan aplicarte, también las que recojan tus contratos con clientes y proveedores. Después, algunas pautas que evitan errores frecuentes:
- Un único portavoz y un mismo mensaje dentro y fuera de la empresa.
- Explica qué datos se han visto afectados, qué estás haciendo y qué deben hacer los afectados, por ejemplo cambiar contraseñas.
- Advierte de que los datos pueden usarse para phishing dirigido o fraudes con facturas.
- No especules sobre el atacante ni minimices antes de conocer el alcance real.
- Actualiza la información cuando la investigación avance.
¿Qué riesgos vienen después de una filtración?
Según el informe Cost of a Data Breach 2026 de IBM, el coste medio global de una brecha de datos llega a 4,99 millones de dólares, un 12 % más que el año anterior. Y el daño no termina con la contención: en los meses siguientes llegan riesgos como estos:
- Phishing y fraudes dirigidos con datos reales, como nombres de contactos o números de factura.
- Uso de las credenciales filtradas en otros servicios.
- Extorsión repetida: los datos pueden reaparecer o revenderse aunque se haya pagado.
- Suplantación de tu empresa ante clientes y proveedores.
¿Cómo vigilar la exposición posterior?
- Busca tus datos y tus dominios en foros, mercados, canales de mensajería y sitios de filtración de grupos de ransomware.
- Activa alertas sobre credenciales de tus dominios en logs de infostealers y combolists.
- Vigila los dominios parecidos al tuyo registrados después del incidente.
- Revisa si los indicadores del incidente vuelven a aparecer en tu red.
- Programa revisiones periódicas durante los meses siguientes, porque las publicaciones pueden llegar tarde.
Cómo te ayuda Ciberia ante una fuga de datos
Ciberia Intel recoge inteligencia propia y de terceros sobre dark web, foros, credenciales e infostealers, y Ciberia CTM vigila de forma continua tu exposición externa: credenciales filtradas, infraestructura expuesta y menciones de tu marca y tus directivos, con alertas que incluyen contexto y la acción recomendada. Con Threat Hunting, Ciberia busca de forma retrospectiva persistencia y movimiento lateral. Si el atacante sigue dentro, Ciberia MDR vigila a cualquier hora la telemetría que ya tienes, con un SLA de 15 minutos desde la alerta crítica hasta la contención inicial.
